jueves, 1 de agosto de 2013

VIDA DE CHUCHO BENITEZ






WASHINGTON TOAQUIZA SÉPTIMO COMUNICACIÓN SOCIAL
VIDA DE CHRISTIAN EL CHUCHO BENITEZ
TEXTO

La madre del Chucho lo llevó a El Nacional cuando tenía diez años y su sueño se hizo realidad. Se convirtió en figura del Equipo Criollo. Su abuela dice que cuando estaba a punto de viajar a México la sorprendió con la noticia de que se iba a casar y precisamente con la hija de uno de sus ex compañeros de equipo, Kléver Chalá.

LA HISTORIA DE “CHUCHO” BENÍTEZ. DE MATAPOLLOS A GOLEADOR
El pasado 27 de mayo, en vísperas de la final América-Cruz Azul, que acabaría con un inesperado cierre que daría el campeonato al equipo de Televisa, la revista Proceso publicó un perfil del goleador Christian Benítez que a continuación se reproduce de manera íntegra.
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Desde pequeño Christian Rogelio Benítez llamaba la atención. Sólo tenía cinco años cuando a punta de pelotazos destrozaba las tazas que atesoraba su abuela materna Dorcy López en una pequeña vitrina de su humilde hogar en Esmeraldas, Ecuador.
Pronto se convirtió en un rematador precoz, pero sumamente letal. “Los pollos se nos morían a veces y en otras teníamos que matarlos porque estaban tristes sin que supiéramos la verdadera razón. Decíamos que tal vez se trataba de la peste. Aun así nos los comíamos, pero únicamente la mitad o las partes del pollo que se conservaban en buen estado”, recuerda su abuela.
Con el tiempo, Dorcy descubrió que la piel amoratada de los pollos no se debía a ninguna epidemia, sino a los pelotazos que les propinaba su nieto.
Christian Rogelio Benítez Betancourt, Chucho, nació el 1 de mayo de 1986 en Quito, y a los cuatro días pasó al cuidado de su abuela en Esmeraldas, población situada a 318 kilómetros de la capital del país.
El padre biológico de Chucho es Ermen La Pantera Benítez, figura histórica en el futbol ecuatoriano. Se le considera como el máximo goleador del balompié en ese país, con 191 anotaciones. También fue el primer futbolista ecuatoriano que jugó en Europa.
La Pantera nunca se ocupó del pequeño, a quien abandonó. “En toda su vida sólo le compró un par de zapatos. Nunca supo lo que el niño necesitaba”, sostiene Dorcy.
El nacimiento de Chucho fue producto de una relación fuera del matrimonio, pues Ermen ya tenía formado un hogar cuando conoció a Rita. Chucho no volvería a saber más de su padre, sino hasta años después.
Mientras crecía, Christian se aficionaba cada vez más al balón. “Desde pequeño le gustó el futbol. Pateaba todo lo que encontraba a su paso: veía una bacinilla llena de orín y la pateaba, veía un plato y lo pateaba, veía una botella y la pateaba. Y con el balón quebraba todos los vidrios de la casa en la que vivíamos”, rememora su primo hermano y “hermano de crianza” Javier Guerrero.
Contra la pobreza
En enero de 1997, Rita, a quien Christian llama tía, acudió al cuartel militar localizado en El Pintado, sede del Club Deportivo El Nacional, donde encontró al técnico Orlando Narváez, ex defensa de El Nacional, quien coincidió en ese equipo con el padre de Christian. Antes de irse a Italia le encomendó a su hijo de seis años: “A mi pequeño le encanta el futbol, como a su papá. Te pido le enseñes y me lo cuides”.
A los 12 años, Christian soñaba con emular a una figura del balompié local, Segundo Matamba, defensa central de extensa trayectoria. “Chucho quería ser como él porque también usaba el cabello largo adornado con unas trenzas. Sólo por eso se ilusionaba con ser Matamba”, dice Guerrero.
El primo Javier es uno de los cinco hijos de Bolivia Betancourt, hermana de Rita. Él se encargaba de llevar a Christian al campo de entrenamiento. Todos los días hacían el trayecto de 40 minutos.
“Éramos muy pobres, pero salíamos adelante porque mi mamá y mi abuelita trabajaban muy duro. Criábamos cerdos para obtener dinero. Mi abuelita vendía agua, helados, bolos, cosas así para ayudarnos a nuestros estudios. Siempre contamos con su apoyo. Teníamos nuestra casita pequeña, donde vivíamos todos, y ahora gracias al Señor y al Chucho tenemos nuestras casas propias.
“En Quito había señores que tenían harta plata que nos llevaban a sus casas a cargarle agua y nos pagaban. A otros les tirábamos la basura y nos daban 50 o 100 sucres. Siempre vivimos así. La vida fue cambiando, el tiempo fue pasando. Y le damos gracias a Dios que nos iluminó llevándose a Chucho a México. Ahora vivimos un poco mejor. Estamos tranquilos, en paz”, refiere Javier.
Y agrega: “Para Christian hemos sido como padre y madre. Para un niño de seis años es muy difícil la vida sin su madre y su padre. Siempre hemos estado a su lado, dándole cariño y amor, lo primordial que necesita un ser humano”.
La bonanza
En 2002, con sólo 16 años, Chucho debutó en el Club Deportivo El Nacional. Desde entonces se le consideró como una promesa del futbol ecuatoriano, pese a que sólo participó en cuatro juegos. Un año después, sin cumplir la mayoría de edad, fue padre de un varón. A los 18 se casó con Liseth Chalá, hija de Cléver, ex seleccionado ecuatoriano y “parienta” de la madre de su primer hijo.
Permaneció en El Nacional hasta 2007, cuando fue traspasado al Santos Laguna. A partir de entonces su vida dio un drástico vuelco. Atrás quedaban los tiempos de penurias. Ahora sus ganancias se multiplicaban, al grado de apostarle un Mercedes Benz valuado en 80 mil dólares a su compatriota Walter Ayoví en la final por el título entre Santos y Monterrey en el torneo Apertura 2010, cuando Benítez retornó a las filas del equipo de la Comarca después de su fugaz y desapercibida experiencia en el Birmingham City (2009-2010), con el que firmó por 13.7 millones de dólares.
“Ahora me doy los gustos que antes no pude”, dijo Benítez al diario El Telégrafo, de Ecuador, en 2011. La reportera de este periódico Verónica Naranjo escribió: “Las privaciones de la niñez y las travesuras de la juventud, como cuando olvidó con Pedro Quiñónez la maleta de ropa en el autobús en una escapada a las playas esmeraldeñas sin tener que vestir después, parecen añoranzas muy lejanas para el futbolista Christian Benítez”.
También destacó que “el carrito de juguete que no tuvo en la infancia hoy se transformó en un híbrido del año en el que llega a cada entrenamiento” de la selección ecuatoriana. “A veces se gana y otras se pierde. El año pasado me tocó caer ante el Monterrey en la final del torneo mexicano con el Santos y tuve que pagarle a Walter Ayoví”, reconoció Benítez en aquella ocasión.
El primo Javier confirma a Proceso que la relación entre Chucho y su padre no fue muy cercana: “No eran bien llevados, el padre no lo visitaba. El papá empezó a acercársele cuando vio la conveniencia del futuro del chico, cuando ya se veía que Chucho lograría algo muy importante en la vida”.
Benítez, quien se coronó campeón de goleo en el futbol mexicano por cuarta ocasión, fue transferido al América en 2011 por 10 millones de dólares, la cantidad más alta pagada en la historia del balompié nacional. Es, además, el segundo jugador mejor pagado en el futbol de México: recibe un salario anual de 2.7 millones de dólares y sus derechos formativos están fijados en nueve millones de dólares, según la revista Forbes.
En ese renglón, Chucho sólo es superado por el chileno Humberto Suazo, quien juega para el Monterrey. El llamado Chupete percibe tres millones de dólares y su pase está tasado en 5.2 millones de dólares.
SUS INICIOS EN EL FÚTBOL
Christian Benítez debutó en la primera división del fútbol de Ecuador en 2004 con El Nacional, equipo en el que jugó tres temporadas y ganó don títulos del Campeonato Ecuatoriano. Además, Benítez se convirtió en la estrella de este equipo debido a su talento, velocidad y potencia, lo que provocó que varios clubes europeos se interesaran por sus servicios.
EL FÚTBOL MEXICANO Y LA PREMIER LEAGUE
A pesar de que todo apuntaba a que Benítez emigraría al fútbol de Europa, en 2007 se anunció que había sido fichado por el Club Santos Laguna de México. En este equipo jugó dos temporadas y consiguió el Título del Torneo Clausura 2008 del fútbol mexicano.
En el 2009 Christian Benítez fue fichado por el Birmingham City de la Premier League de Inglaterra, dando el paso hacia una de las ligas más importantes del mundo y llegando al fútbol inglés como uno de las estrellas más reconocidas de Ecuador.
Sin embargo, el “Chucho” Benítez no tuvo la regularidad que se esperaba y en la primera temporada anotó tan solo cuatro goles, por lo que el club inglés decidió no renovar el contrato al jugador ecuatoriano. Así, en el 2010 Christian Benítez regresó al fútbol mexicano para convertirse de nueva cuenta en una de las figuras y la imagen del gol del Santos Laguna.
LOS PREMIOS DE CHRISTIAN BENÍTEZ
Christian “El Chucho” Benítez es considerado como uno de los mejores delanteros ecuatorianos de todos los tiempos y en 2006 ganó el trofeo al Mejor Jugador del Campeonato Ecuatoriano, además de colaborar con sus goles para la obtención de los títulos de liga 2005 y 2006 con el Club Deportivo El Nacional.
En México fue considerado el Mejor Jugador del Torneo Clausura 2008 en el que ayudó con sus goles a conseguir el campeonato al Club Santos Laguna y fue Campeón Goleador del Torneo Apertura 2010.
A nivel selección nacional, Benítez es todo un ídolo de la afición ecuatoriana y formó parte del equipo que jugó el Mundial de Alemania 2006 y compitió en las eliminatorias para Sudáfrica 2010, mundial para el que Ecuador no consiguió su clasificación.
ENTREVISTAS
A Christian Benítez en la final de la Liga MX. Previo al partido con el Cruz Azul, el Chucho brindó una entrevista exclusiva en la que se refirió a toda su carrera en el balompié azteca y a su vida familiar.
Chucho consiguió grandes reconocimientos en México, fue campeón de goleo en cuatro ocasiones y además fue ganó títulos con el Santos Laguna y el América.
Christian fue un luchador. "A veces me decían vas Ecuador y allá si haces goles. En cambio llegaba a mi país y me decían en México si haces goles. Yo trato de seguir a delante y siempre me levanto".
Después de ser goleador por varias temporadas en México, Chucho da crédito a sus compañeros. "Es un trabajo en equipo, sin ellos no se consigue nada. Uno pone lo mejor pero son mis compañeros los que me la dejan fácil para marcar".
También se refirió a lo importante que fue su familia en su vida. "Yo vivo con mi esposa y mis hijos. Ellos son los que han estado conmigo en todo momento, en lo bueno y en lo malo." La familia es la que siempre está ahí, dando consejos y es la que te levanta en los momentos más difíciles.
El goleador quiteño cuenta que estaba siguiendo el curso de entrenador con su suegro, Kléver Chalá, y que en un futuro esperaba proyectarse en este campo.
Finalmente, sus palabras para la afición ecuatoriana. "Gracias a todos los que me envían una palabra de aliento, los que rezan por mí, la gente que me apoya mientras estoy acá". La selección siempre fue su casa " Quiero dar lo mejor que tengo para la selección y conseguir el objetivo de llegar al Mundial".

LAS ÚLTIMAS HORAS DE CHUCHO BENITEZ
El 'Chucho' Benítez, reciente campeón con las Águilas del América y delantero de la selección ecuatoriana de fútbol que fichó hace tres semanas por el Club El Jaish de Qatar.

Benítez con 27 años de edad había llegado hace solo 3 semanas a los Emiratos Árabes y cuenta su esposa, Liseth Chalá, que durante la cena comenzó a sentir fuertes dolores en los abdominales.

Luego de suministrarle una pastilla, inmediatamente fue trasladado al hospital mas cercano, según sus familiares, Benítez no fue atendido de emergencia y luego de varios minutos, los miembros se acercaron a Liseth Chala, esposa del jugador quiteño, a comunicarle el triste y fatal desenlace, de que Christian "El Chucho" Benítez había muerto.

La noticia rápidamente circuló en las redes sociales y en los medios de comunicación. Ecuador amaneció impactado con la información que provenía de medio oriente.

Se dio a conocer que una peritonitis provocó la muerte del goleador. Previo a eso se desconocía las causas reales del deceso, nadie podía creer la información según su suegro, el ex futbolista Kléber Chala.

Adicionalmente la federación ecuatoriana de fútbol ha confirmado que la cancha de la casa de la Selección llevará el nombre de Christian Benítez.

Aun queda la interrogante sobre el estado real de la salud del goleador que fue traspasado al fútbol del medio oriente por 15 millones de  dólares.
POR LA MUERTE DE CHUCHO UN CENTENAR DE HINCHAS RECUERDA A BENÍTEZ EN LAS INSTALACIONES DEL AMÉRICA
Un centenar de aficionados se ha reunido hoy a las puertas del campo de entrenamiento del América mexicano y dejaron en el lugar un gran crespón de luto por la muerte en Qatar de su ex jugador ecuatoriano Christian Benítez.

"No se va, no se va, Chucho no se va", entonaron los seguidores del América, quienes llegaron al lugar con fotos, pancartas, banderas y camisetas para recordar a Benítez, quien falleció este lunes.

Algunos aficionados, que llevaron flores y veladoras, expresaron su dolor por la muerte de Benítez, máximo goleador en los últimos tres torneos con este equipo y pieza vital para el undécimo título del América.

"Olé, olé, olé Chucho, Chucho", cantaron los hinchas, quienes ven con buenos ojos que el club retire el dorsal 11 que el ecuatoriano portó con el equipo y que le fue asignado al colombiano Luis Gabriel Rey.

Otra ceremonia religiosa que ya se celebró fue la que el Santos Laguna, su anterior club en el fútbol mexicano, ofreció en su honor en la Parroquia de Todos los Santos, ubicada en el Territorio Santos Modelo a las 12.30 locales (17.30 GMT).

MÉXICO, SU ÚLTIMA RUTA LATINA

En México, este goleador nacido en 1986 en Pichincha (Ecuador), sólo vistió dos camisetas, la del Santos Laguna, que lo llevó a México en el torneo Apertura 2007 y la del América, al que llegó en 2011.
FOTOGRAFÍAS DEL CHUCHO

 CAMPEONATO CON SANTOS LAGUNA EN MÉXICO


 CAMPEONATO EN INGLATERRA

 CAMPEONATO EN AMÉRICA DE MÉXICO CAMPEÓN 2011



CELEBRANDO EL CAMPEONATO

























SELECCIONADO ECUATORIANO




RECUERDO DE LA FAMILIA


CON SU PADRE

RECUERDO DE LA ESPOSA Y DOS HIJOS


VÍDEOS DEL CHUCHO






ENTREVISTAS

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